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¿De qué está hecho un buen director de proyectos?

“Yo tengo un temperamento, que ni en sueños me abandona, pues me sigue a cá momento, y es la sal de mi persona”. Lola Flores

Wikipedia define a el temperamento como “la peculiaridad e intensidad individual de los afectos psíquicos y de la estructura dominante de humor y motivación. El término proviene del latín temperamentum: ‘medida’.

El temperamento, es la manera natural con que un ser humano interactúa con el entorno. Puede ser hereditario y no influyen factores externos (sólo si esos estímulos fuesen demasiado fuertes y constantes). Se considera la capa instintivo-afectiva de la personalidad, sobre la cual la inteligencia y la voluntad modelarán el carácter (en el cual sí influye el ambiente); ocupa también la habilidad para adaptarse, el estado de ánimo, la intensidad, el nivel de actividad, la accesibilidad, y la regularidad; el temperamento es la naturaleza general de la personalidad de un individuo, basada las características del tipo de sistema nervioso”.

El temperamento será un elemento relevante (de forma subyacente) en diversos modelos de competencias: el triangulo del talento publicado por el PMI, el IPMA Competence Baseline,  la ISO 21500, o marcos de trabajo más sofisticadas como DevOps que demandan talentos como scripting, don de gentes y reingeniería de procesos.

Si hacemos foco en lo publicado por PMI, su triángulo representa el conjunto de habilidades que toda persona que practica la dirección de proyectos, programas y portafolios (PPM) debe tener. Un profesional de proyectos, programas, o portafolios tendría:

  1. Habilidades técnicas (de gestión de proyectos, programas o portafolios),
  2. Habilidades de gestión de negocios y estrategia, y
  3. Habilidades blandas (lado del triángulo llamado liderazgo)

Las habilidades técnicas se desarrollan con el conocimiento teórico adecuado, olfato práctico devengado de la experiencia y desarrollo cognitivo constante como resultado del contínuo balance de riesgos, costos, calidad, alcance, etc.

Más que gestión de negocios y estrategia, me gusta parafrasearlo como “conocimiento intenso del negocio”, ya que se resume como la capacidad de resolución de problemas de manera imaginativa a través del flujo de valor del sector donde se enmarca el proyecto, y como la habilidad anterior, también hay un “componente” de olfato o “juicio experto”.

Y la más compleja de las tres, las competencias conductuales: ética, autonomía, autoliderazgo, coherencia, integridad, capacidad de atención, motivación, interés, curiosidad, autenticidad, responsabilidad personal y social, capacidad de reflexión,proactividad, pasión, resiliencia, lógica divergente, humildad, aprendizaje continuo, empatía, capacidad de síntesis y de argumentación, perspectiva del tiempo, confianza, adaptación al cambio, creatividad, carisma, y pare Ud. de contar. (Sí, hay estudios que indican mas de 7000 expresiones faciales diferentes consecuentes de tantas emociones)

¿Qué caracteriza a un buen director de proyectos?

Las principales características que describirían a este especialista serían

  • Alta inteligencia intra y extrapersonal
  • Gran resiliencia ante los fracasos
  • Perspectiva temporal fuerte
  • Pragmático en el alcance esperado
  • Innovador en recursos y métodos

¿De qué está hecho un buen director de proyectos?

De una gran preocupación por mantenerse actualizado en las diferentes tendencias de proyectos, que aprende del negocio donde provee servicio, tiene un plan detallado para mitigar sus aceptadas limitaciones y posee valores personales que se alinean a la visión de la organización. Lo demás sucede como resultado de las respuestas obtenidas de los puntos anteriores.

Conoce tu temperamento, acepta tu carácter y construye tu personalidad profesional. Ese (en mi humilde opinión) es el camino, para tener más oportunidades de éxito en la implementación de proyectos junto a la gestión casi inevitable de error o fracasos propios de la travesía que es dirigirlos. La empresa, departamento que haces parte y las experiencias propias con tu equipo de trabajo, moldearan inevitablemente la personalidad de los proyectos con su carácter propio.

 

Ulises Gonzalez

Desarrollo de Productos y Gestión proyectos – Transformación organizacional

 

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